PUEBLO DE SANTA ROSA XOCHIAC HONRA A DIFUNTOS CON LA TRADICIÓN DE LA PRIMERA CERA

Noticias Álvaro Obregón

En la parte alta de la Alcaldía Álvaro Obregón, el pueblo de Santa Rosa Xochiac mantiene viva una de sus tradiciones más entrañables: la Primera Cera, una ceremonia que se celebra el primer año tras la partida de un ser querido.

Este 1 de noviembre de 2025, la comunidad rindió homenaje a 70 habitantes fallecidos durante el último año, en una jornada marcada por la memoria, la música y la convivencia.

La Primera Cera es más que una ofrenda, es un acto colectivo de amor y recuerdo. Amigos, familiares y vecinos visitan los hogares de los difuntos para encender veladoras, compartir anécdotas y acompañar a las familias en su duelo. La celebración inicia en los primeros minutos del Día de Muertos y se extiende hasta las primeras horas del 2 de noviembre, en una vigilia que combina lo espiritual con lo festivo.

Noticias Álvaro Obregón

Las ofrendas, decoradas con flores, fotografías y objetos personales, se acompañan de una generosa variedad de alimentos. Aunque los tradicionales tamales de cazuelita siguen presentes, una receta que se prepara desde hace más de un siglo, hoy en día se suman platillos como carnitas, barbacoa, guisados, sándwiches, pan y atole, reflejo de una tradición que evoluciona sin perder su esencia.

Durante todo el día, los vecinos, amigos y familiares llegan a los hogares con una veladora o vela, que encienden como saludo al difundo. Las casas se llenan de voces, risas y música. Las familias se reúnen para brindar, recordar y fortalecer los lazos comunitarios. La Primera Cera no solo honra a quienes ya no están, sino que también reafirma la identidad cultural de Santa Rosa Xochiac, un pueblo que abre sus puertas a propios y extraños para compartir el valor de sus costumbres.

Esta celebración, profundamente arraigada en la vida del pueblo, es un ejemplo del sincretismo y la riqueza cultural que caracterizan al Día de Muertos en México, y una muestra del poder de la memoria como puente entre generaciones.

Por la noche, los niños del pueblo también llegan a la Primera Cera, cataviados con los disfraces de moda, pero con su calaverita hecha de chilacayote. Es tradición que los pobladores, además de dulces, les entreguen monedas que depositan en la calaverita de chilacayote, la cual se ilumina en su interior con una vela.

Noticias Álvaro Obregón